La G de Guinea
Rompiendo la hipocresía: flores para el muerto, excusas para el vivo

El día que falleció mi tío, el pueblo entero se paralizó. Llegaron flores de todos los colores, coronas enormes con cintas que decían «Descansa en paz», comida para varios días y dinero que nadie contó. El velorio duró tres noches…





