La G de Guinea
El 1 de septiembre Malabo conoció su segundo apagón general de lo que va del año 2026, pasados ya 15 días, la población sigue sufriendo de interrupciones rotativas.

Un segundo apagón ha provocado interrupciones constantes del suministro eléctrico en la ciudad de Malabo durante parte del este mes de septiembre, después que se viviera la misma situación el pasado mes de enero. Apenas iniciaba el año la ciudad entera se quedó sin fluido eléctrico, aunque más tarde la empresa Sociedad eléctrica de Guinea Ecuatorial, (SEGESA) anunció oficialmente cortes dando a conocer los motivos, los cuales obedecían a los trabajos de la auditoría y mantenimiento de la central de turbo gas durante unos 13 días.
Pasados ya casi 8 meses, la ciudad sufre nuevamente de interrupciones del suministro eléctrico prolongados hasta 15 días. El apagón se produjo en la noche del 1 de septiembre dejando toda Malabo a oscuras incluso el Hospital General se vio afectado. Al restablecer la corriente algunos barrios se quedaron a oscuras, y desde entonces todo apunta que SEGESA volvió a optar por la estrategia de cortes rotativos por barrios aunque algunos más afectados que otros, con la diferencia de que en la vez pasada se anunció oficialmente dichas interrupciones alegando motivos.
En esta temporada cabe señalar que hay ciertos puntos de la ciudad que no se ven afectados, ya que desde que se restableció la corriente hasta ahora no han sufrido una interrupción más, pero barrios como San Juan, Semu y Ela Nguema por citar algunos están atravesando la dificultad, algunos se benefician del fluido eléctrico durante todo el día y quedarse a oscuras en la noche, en otros barrios de manera viceversa. Esta situación preocupa a los residentes de estas zonas, ya sea por los negocios que emprenden o desarrollan, como la actividad diaria y el buen mantenimiento de cualquier producto que se conserva con electrodomésticos.
En este tiempo como en ocasiones anteriores la empresa ha sido señalada y criticada por la población, y la especulación prevalece aún más cuando no se da a conocer la situación real de las interrupciones eléctricas, no obstante la empresa ya estaría trabajando en solucionar este caso. A modo comparativo esas interrupciones se están alargando más que la vez pasada, con la diferencia de que en la primera vez, la ausencia del fluido eléctrico era más larga, esta vez, los cortes duran entre 5 y 6 horas.
Estas interrupciones dejan entre otras consecuencias, el aumento de la demanda de las velas, que otra vez vuelven a coger protagonismo y algunos vendedores incluso han incrementando su precio, la interrupción de los negocios nocturnos y la dificultad de desplazarse.
Una de las novedades en esta interrupciones es que SEGESA puso fin a años de impago de las entidades autónomas y públicas del país, por lo que desde que se oficializó este detalle todas las entidades que no estén cotizando como es debido, quedarán suspendidas del suministro eléctrico. Con esta medida la firma busca recuperar ingresos y poner fin a años de consumo sin el correspondiente pago.





