La G de Guinea
La República Democrática del Congo eleva a 101 las muertes por ébola en un brote que alcanza 550 casos confirmados.

Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo han actualizado a 101 el número de fallecidos por el brote de ébola registrado desde el pasado 15 de mayo en el este del país, donde ya se contabilizan 550 casos confirmados. El avance de la enfermedad se produce en un contexto de inseguridad que dificulta la intervención humanitaria en varias zonas afectadas.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la República Democrática del Congo informó en su último boletín epidemiológico que el brote de ébola continúa evolucionando de manera preocupante en la región oriental del país, especialmente en la provincia de Ituri, considerada el epicentro de la epidemia.
Según los datos actualizados, en las últimas 24 horas previas al informe se confirmaron 35 nuevos casos, lo que refuerza la tendencia al alza de la transmisión del virus. Las autoridades sanitarias advierten de que, aunque en algunos momentos se observa un leve descenso en las cifras diarias, este podría estar relacionado con retrasos en la notificación y la actualización de los resultados de laboratorio, más que con una disminución real de los contagios.
El informe también subraya que la situación sobre el terreno sigue siendo compleja debido a la presencia de grupos armados en varias zonas de las provincias de Ituri, como Djugu, Irumu y Mambasa. Esta inseguridad limita el acceso de los equipos médicos y humanitarios, dificultando las labores de seguimiento, atención de pacientes y control de la propagación del virus.
Actualmente, 309 personas permanecen hospitalizadas o aisladas bajo observación médica, mientras que el número de pacientes recuperados asciende a 19, lo que supone un ligero incremento respecto a los reportes anteriores. En total, el brote afecta a 25 zonas sanitarias distribuidas en tres provincias del este del país.
El foco principal de la epidemia sigue siendo Ituri, con más de 500 casos registrados, aunque también se han detectado contagios en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, lo que indica una expansión progresiva del brote hacia otras áreas del este congoleño.
Asimismo, la enfermedad ha cruzado fronteras, con casos confirmados en Uganda, donde se han registrado infecciones vinculadas al brote de la RDC, incluyendo varios casos importados y al menos dos fallecimientos.
Las autoridades sanitarias, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), mantienen la vigilancia epidemiológica, alertando de la gravedad del brote, ya que se trata de una cepa de ébola con una tasa de letalidad estimada entre el 30 % y el 50 %, para la cual no existe actualmente una vacuna aprobada ni un tratamiento específico.
La OMS ha calificado la situación como de alto riesgo en la región de África subsahariana, aunque el riesgo a nivel global se considera bajo. Además, advierte de que el virus pudo haber estado circulando en la zona durante semanas antes de la declaración oficial del brote, lo que habría favorecido su expansión inicial.
El ébola es una enfermedad vírica grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca síntomas como fiebre hemorrágica, vómitos, diarrea y hemorragias internas, con una elevada tasa de mortalidad si no se trata a tiempo.





